Iniciamos una serie de publicaciones en conmemoración del aniversario 122 de la caída de José Martí en Dos Ríos, regalándote cinco canciones que se han escrito especialmente para homenajear al nacido en la calle Paula.
Muchos artistas han encontrado en la vida y obra del más universal de los cubanos fuente inspiradoras para sus creaciones individuales o han introducido en sus composiciones fragmentos de los versos martianos. En retribución, otros tantos, le han dedicado una o varias canciones al Apóstol. Aquí te dejamos el audio y las letras de algunas de estas canciones para que las disfrutes.
Carlos Puebla
Este cantautor, al cual le debemos las recordadas Canto a Camilo y En eso llegó Fidel, le dedicó una canción a quien el propio Puebla calificaría de Padre Nuestro:
Padre nuestro, la Patria que querías
La hemos ganado del más valiente modo
Con todos, padre, y para el bien de todos
Ara y no pedestal como decías
Padre nuestro, llegaron ya los días
En que la Patria es libre y soberana
Los días en que Cuba ya es cubana
En que Cuba es la Patria que querías
Padre nuestro, la luz que de la sierra
Bajó alumbrando todos los senderos
Hizo más útil el sudor obrero
Y al campesino dueño de la tierra
Padre nuestro, tu sueño libertario
Y el ruego de tu voz no acalladora
Se ha convertido en realidad de aurora
Por los que fieles son a tu ideario
Padre nuestro, es tu Patria, que hay que verla
Una vez nada más para adorarla
Más nos unimos para más amarla
Y en tu nombre juramos defenderla
[Transcripción de El observador]
Polo Montañez
El Guajiro Natural, nuestro querido Polo, cubano desde el fondo de sus entrañas, concibió una bellísima canción donde introduce, de manera armónica, las principales obras literarias del escritor, en este Homenaje a Martí:
Hace algún tiempo debía escribirle una canción
A ese maestro, al intelecto, al gran pensador
La calle Paula lo vio nacer,
El que en Dos Ríos cayó después
El que cultiva la rosa blanca en el corazón
Nene traviesa entre tantas cosas hechas por él
Como la bailarina española baila, muy bien,
Príncipe enano, el camarón, camaroncito que se encantó,
Los zapaticos de rosas que Pilar a la niña enferma le dio
Martí coraje, Martí valor
A ti maestro, gran pensador
Va mi canción
Martí del monte, Martí del Sol
Hecho de fuego, sangre y sudor
Revolución
Para su amigo Manuel Mercado escribía él
Y muchas cartas para Rosario hizo también
A Rafael Mendive escribió
A ese maestro que le enseñó
Que las entrañas del monstruo
un día también vivió
Martí de carne, Martí de bala sobre un corcel
Habla de Homero y de su Ilíada habló también
De Guatemala también habló
De aquella niña que se murió
La historia dice que fue de frío y el asegura que fue de amor
La historia dice que fue de frío y el asegura que fue de amor
Martí coraje, Martí valor
A ti maestro, gran pensador
Va mi canción
Martí del monte, Martí del Sol
Hecho de fuego, sangre y sudor
Revolución
Los niños guardan La Edad de Oro en el corazón
Los niños guardan La Edad de Oro en el corazón
[Transcripción de El observador]
Buena Fe
En varias canciones del dúo Buena Fe, convertido luego en grupo, la presencia y el espíritu martianos son innegables. Seguidores del precepto de que Todo el mundo cuenta, en 2011 lanzaron el disco π (3,14) donde se incluyó esta visión contemporánea de la figura del Apóstol:
¿Cómo le pido a la piedra fría
Que diga urgentemente, la frase conveniente?
¿Y le pido a la pupila de mármol
Que llore aun si la lluvia se olvidara del árbol?
Pero si le pido al arte que moldea la roca
Con palabras más enormes que las bocas
Puede ser que el Sol…
Puede ser que el Sol…
¿Cómo escucharte sin esquizofrenia
Que el sucio oportunismo tantas veces premia?
¿Cómo te arranco del verso dicho de memoria
Y te tatúo en el alma de todas las novias?
Pero si mis andares me los alimento
Rompiendo montes, sudado y contento
Puede ser que el Sol…
Puede ser que el Sol…
¿Cómo te me haces padre, maestro y asere
Sangre de los pobres, hermano en deberes?
¿Cómo fue tu tiempo tan ancho de arriba a abajo
Sin ordenador, internet, ni un carajo?
Por eso creo en ti y no en los misereres
Que primero te nombran y al final te temen
Puede ser que el Sol…
Puede ser que el Sol…
El Sol…
Como la estrella que mata e ilumina
Que nunca cambia aunque cambien las heridas
A quien cargaste con tu última mirada
y nos dijera tras cada madrugada:
Todo el mundo cuenta
Todo el mundo cuenta
Todo el mundo cuenta
Todo el mundo cuenta
La mar en calma, la mar violenta
Todo el mundo cuenta
La bruja, el enano, el príncipe y la cenicienta
Todo el mundo cuenta
El gallo bravo y aquel que se ahuyenta
Todo el mundo cuenta
Quien ve pero se calla y quien ve pero enfrenta
Todo el mundo cuenta
Quien me da su casa y quien me la renta
Todo el mundo cuenta
Quien techa ciudades y quien las cimienta
Todo el mundo cuenta
Quien pichea a la diestra y a la siniestra
Todo el mundo cuenta
Quien busca y no resuelve, quien sufre y se reinventa
Todo el mundo cuenta
Verde, amarillo, rojo y magenta
Todo el mundo cuenta
Quien se regocija y quien se lamenta
Todo el mundo cuenta
Todo el mundo cuenta
Todo el mundo cuenta
Todo el mundo cuenta
[Transcripción de El observador]
Adrián Berazaín
Este talentoso joven, heredero de una formación martiana, no dudó en regalarnos junto a Mauricio Figueral, un homenaje a quien nos enseñó que «subir lomas hermana hombres». Por encima de lo conocido cuenta la historia de un grupo de persona que asciende al Pico Turquino en busca del busto de Martí, proyecto audiovisual de excelente factura:
El biznieto del nieto tercero
de aquel canario amarillo
Tiene hoy el plumaje más pardo
Y por canto solo estribillos
Las muchachas ya no mueren de amor ni frío
Si van a bañarse a los ríos
Y unos cuantos se marchan y dejan su alma
Y en lugar de nostalgia les crece una palma
Y tus sueños me hicieron seguir
algo parecido fui
Estuviste de algún que otro modo
A la edad en que todo es de oro
A la edad en que toca crecer
Y en silencio a tenido que ser
¡Ay Julián como pasan los años!
Siempre hubo comentarios
Una carta, una estrella, otro verso escondido
Una bala y tu cara hacia el Sol que procura
A unos mil novecientos de altura
Por encima de lo conocido
A unos mil novecientos de altura
Por encima de lo conocido
El mercado vende caro el color rosa
En los pies de modelos hermosas
Y las mentes se quedan tal cual como están
Atrapadas detrás de un cristal
Y la historia siguió con su diario
Con sus críticos y panfletarios
Hay quien hizo de ti su escenario
A otros con tus poemas les fue necesario
Y tus sueños me hicieron seguir
algo parecido fui
Estuviste de algún que otro modo
A la edad en que todo es de oro
A la edad en que toca crecer
Y en silencio a tenido que ser
¡Ay Julián como pasan los años!
Siempre hubo comentarios
Una carta, una estrella, otro verso escondido
Una bala y tu cara hacia el Sol que procura
A unos mil novecientos de altura
Por encima de lo conocido
A unos mil novecientos de altura
Por encima de lo conocido
[Transcripción de El observador]
Buena Fe y Silvio Rodríguez
Cerramos este pequeño recorrido con un tema incluido en la última producción discográfica de Buena Fe «Sobrevivientes» en la cual, Silvio Rodríguez une su voz a la de estos jóvenes para dedicarle a Martí: La tempestad.
BF: Grande la tormenta, que no se anima a escampar
En el suelo están los troncos más severos
Anegada la sabana, se hizo río el manantial
Tanta lluvia que ha borrado los senderos
Viejo mapa que no nos dirá cómo llegar
Adelante solo reina un gran fanguero
Se adelanta un caminante y algunos salen detrás
Tras los pasos del añoso del sombrero
¿Acaso tú sabes la ruta?
¿Acaso ya pasaste antes?
¿Sabes de atajos y grutas?
Cuéntanos todo lo importante
Cuéntanos todo lo importante
Cuéntanos todo lo que sabes
Cuéntanos todo lo que sabes
SR: Vengo de un tiempo de plagas y sequías
Pero a sangre y sudor se hizo cosecha
Más lo que se pudo que lo que se quería
Y heme aquí, latiendo aún esta fecha
No me sé el camino, solo tiran de mí
los anhelos, de posibles maravillas
Salgo a caminar pues no aprendí a dormir
mientras en el zurrón,
mientras en el zurrón,
mientras en el zurrón queden semillas
Dime tú,
Cuéntame… Cuéntame…
Dime del sueño que acunas.
Con cuál fe llenarás tu templo
del dulzor que tendrán tus uvas
Cuenta tú que tendrás más tiempo
Cuéntame, que tienes más tiempo
BF y SR: El naufragio se parece al capitán
Y el poeta se parece a su cantar
Y la rueda a los caminos
La vela a la oscuridad
Haz que se parezca a ti la tempestad
Haz que se parezca a ti la tempestad
La presencia martiana en el arte y la historia cubanos es innegable. José Martí, logró cifrar en un solo cuerpo y un solo corazón sus miles de almas: político, poeta, narrador, padre, esposo, revolucionario, orador, amigo, crítico, periodista, etc., legándonos a las nuevas generaciones su pensamiento y acción.
(Con información de Cubadebate, Suena Cubano y Ahora)
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Desde el sitio universitario «Debatiendo» de la UCLV, donde fue publicado este artículo nos llegó este comentario:
Son hermosas canciones que rinden homenaje al maestro. En la Facultad de Infantil se desarrolló un matutino especial en conmemoración a la fecha de su caida en combate con la participación de estudiantes y profesores de todas las carreras. ( beatrizrr / mayo 19, 2017)
Muy bien esto. Podrias hacer una piblicacion sobre canciones a La Habana?