Una diana llamada José Martí

Una reciente polémica martiana me ha llevado a leer con mente fría casi todo lo que se ha publicado, incluyendo los frondosos comentarios en cuanto sitio web se apareció la nota.

Cuando era niño siempre me molestó (y no me creo más patriota que nadie) una tonada que decía: Abran puertas y ventanas, que ahí viene José Martí dándole palos a una rana” (con la bandera cubana, en el original popular). No podía creer que las personas, incluso los adultos, jugaran con la personalidad de aquel hombre de bigote y grandes entradas que nos enseñaban a respetar en la escuela.

¿Pudo José Martí escuchar alguno de sus poemas declamado?

Al pobre Martí (y en realidad fue pobre económicamente, jamás de espíritu, cultura o conocimiento) le han atacado con todo, le han dicho viejo loco, pendenciero, cobarde, borrachín, y ahora lo llaman excremento y homesexual.

Usted puede estar de acuerdo o no con actitudes o frases martianas, incluso puede dudar de la veracidad de alguna de ellas. Usted puede chismear sobre su vida personal, que si la niña de Guatemala, la cual no era tan niña. Cotilleos históricos son los que refieren sus malentendidos con Maceo o Gómez, muy gustada es la versión de su muerte en estado de embriaguez; pero no permitiré jamás que lo llamen como lo hicieron unos realizadores en la más reciente muestra de cine joven.

Llamar a Martí, al único Apóstol como dijo Leal, al del busto de la escuela, al que el niño en el huracán recogió después del vendaval, al que Buena Fe corona en sus canciones, coño al mío, a ese que estaba a mitad del aula en el poema de Ferrer, es una irresponsabilidad mayúscula. A Martí no se denigra, ni en Cuba, ni fuera.

El último cumpleaños de José Martí

En una nueva lectura me he dado cuenta de que la peor parte no es la de llamar a Martí como hemos mencionado anteriormente. Lo más duro es decir que no es martiano. ¡Caramba si hasta los contrarrevolucionarios lo hacen suyo y las principales emisoras y televisoras anticubanas lo toman como símbolo, por lo que representa!

El personaje de la película nos parece de momento sacado de una realidad que no es nuestra. Los líderes de las revoluciones siempre han tenido adeptos y detractores, eso es parte de la propia lógica de las revoluciones. Sin embargo, parece poco creíble que un personaje (actor, guionista, etc.) tenga el valor de declararse amartiano.

El arte tienes sus reglas. Sobre la (des)contextualización del parlamento tendremos que decir mucho. Es cierto que hay que ver la película para que esa pieza del guión encaje dentro de la trama del filme, ese no el problema.

La cuestión es el porqué de esa pieza. Los propios realizadores han dado la clave: si la película no habla de Martí entonces ¿porqué la escena? Por favor el parlamento vacío de que la dejaron porque criticarlo es amarlo, no me convence. Si algo no es un cineasta es estúpido, el arte es de símbolos, nada es de gratis.

5 canciones para Martí (+letras)

Las comparaciones siempre entrañan peligrosos vericuetos: poner a un Martí jovenzuelo hablando de masturbación es una cosa y llamarlo excremento, homosexual o confesarse amartiano es un asunto muy serio. A esos que pretendieron hacerlo en busca de fama por la vía de la censura, esos no son más que pinos podridos estériles de producir los ramos gozosos de los pinos nuevos.

Retomo una frase que mencioné hace un tiempo: Martí sigue siendo nuestro gran desconocido. Eso de que era excremento porqué no se reía, es pura especulación. Los que lo conocieron de verdad y escribieron sobre él nos muestra una persona sensible, cariñosa, violenta y dulce al mismo tiempo. Y lo escribieron antes de la Revolución para que no entren con el discurso de la censura política.

Silvio, Martí y la canción total [Entre-vistas]

Por último otro elemento: hablando del tan llevado y traído contexto, no podemos olvidar que ese parlamento pertenece a una película, un producto hecho para ser visto, por todos y para todos. ¿Tienen el derecho unos pocos de mancillar lo que tantos amamos?

Desconozco si estará o no en el paquete, todo el revuelo lo que busca es que la gente vea la película ¨prohibida que habla de Martí¨. Y la gente la verá solo por escuchar la parte en que habla de Martí. Tristemente se convencerán de que nada vale la escena y volverán a sus rutinas cotidianas.

Desde lo más profundo, donde no llegan las soeces expresiones, Martí seguirá coronando el Pico Turquino, el salón de clases, el libro de texto y la histórica plaza. Sin importar qué venga haciendo, a jurar por la tonada popular, siempre habrá que abrirle la puerta y las ventanas a Martí.

Sobre El observador 106 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

2 Comentarios

  1. Yo también lo creo: en el arte todo tiene un sentido o un propósito escondido. Hasta los parnasianos nos engañaron en su tiempo con aquello de “arte por el arte”.
    Si ellos con su mediocre producto audiovisual, atacan a José Martí sin fundamento y sin razones; es también mediocre la perspectiva y el comentario sobre “criticarlo es amarlo”.
    Gabriel García Marquez escribió una novela extremadamente genial sobre Simón Bolívar, “El General en su laberinto”. Allí, el genial escritor desnuda a su figura histórica y lo critica desde las diversas aristas; desde lo personal hasta en el orden político, todo. Sin embargo, hay un estudio detrás, un interés investigativo, un interés desacralizador que jamás roza con lo vulgar o el irrespeto. No, es un texto, un discurso con fuentes y razones más que suficientes para amar al Libertador.
    Así debe ser siempre la apuesta de los artistas y sus obras; donde no se pierda nunca el fin, la estética, y sobre todo el respeto en consonancia con lo investigado.

    • No se por que creo q nuestra historia tan bella y rica en hechos y figuras de tan alta nivel en el mundo para nuestros jovenes y habitantes se esta volviendo tan pobre lo ultimo q podemos escuchar es un cubano difamando o cualquier cosa negativa de un procer de nuestra independencia, y más q dieron su vida o arriesgara por darle a este pueblo al que en momentos encuentro hasta mal agradecido su independencia. Hablar sin fundamento de nuestro Apostol coj…. eso es sucio es denigrar de nuestro pasado es no sentirse Cubano en serio, resumiendo hay que trabajar más las generaciones y las que están por llegar, recuerdo esta frace por cierto de nuestro apostol “Un pueblo sin historia es un pueblo sin identidad” reflexionemos.

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