Lo fácil y lo difícil de ser un caballo [A la vista]

Cierra el año y nuestro colaborador Delvis Toledo nos hace llegar este interesante cartel, donde aparecen varias “caballadas” de un cochero y su caballo.

Lo primero que salta a la vista es la clara confusión de grafías, pues este servicial cochero utilizó la letra ge en lugar de la q que correspondía en el pronombre que por lo que se puede leer gue fácil es, totalmente contrario a lo que se debería. Este es un error más frecuente de lo que se cree, hace un tiempo encontré en un centro gastronómico que se vendía palitrogue en vez de palitroque.

!Caramba que clase de guagua! [A la vista]

Al menos logró colocar las tildes correctamente casi en su totalidad, pues el pronombre interrogativo o exclamativo qué debe llevar tilde, pero bueno, tal parece que esa es la palabra conflictiva en este mensaje.

Por si fuera poco, la ausencia de signos de puntuación, y no por falta de espacio, hacen que sea bastante difícil de comprender lo que se intenta transmitir. Es favorable que detrás de la primera idea, que llega hasta caballo, aparezca una coma en busca de una pausa necesaria, para luego culminar la frase.

¡Aquí hay gato encer(r)ado! [A la vista]

Por cierto, le falta originalidad a este cartel, pues en varios transportes, establecimientos y negocios a lo largo de todo el país se predica: Fácil es hablar de mí, lo difícil es ser como yo. Para mí es la misma idea, pero con un caballo.

Creo que en realidad y en honor a la verdad (y a lo escrito) debió decir: ¡Qué fácil es hablar de mí,  lo difícil es ser caballo como yo!

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Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

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