12 preguntas a Victor Mesa

No me sorprende la designación de Víctor Mesa al frente de los azules de la capital, pues como dice el refrán cuando el río suena…, pero quisimos traer al blog este tema para hacernos eco de las siempre polémicas declaraciones del leopardo-cocodrilo-león publicadas por Granma y Cubadebate en los últimos días.

¿Por qué Industriales?

«Cuando era joven, este era mi equipo favorito, el que más me gustaba»

¿Solo habrías aceptado dirigir a Industriales?

«No quería salir de la capital. Quería estar en la casa, con mi familia, y también ayudar más directamente a mi hijo mayor. Entonces pensaba ponerme a trabajar con la Comisión Nacional de Béisbol, tal vez chequeando juegos. Luego vino la posibilidad de dirigir a Industriales, que es un reto, porque tiene el Latino, porque es un equipo importante, porque hace siete años que no gana campeonatos, y me dije que era el momento de hacer otro buen trabajo.»

¿Es esto una especie de consuelo a la frustración personal de no haber podido jugar con Industriales?

«No lo creo. Aquello sí lo deseé siempre; esto no. Si Javier Méndez hubiera podido dirigir yo no me hubiera metido en el asunto. Fue una cosa casual, sin calcularla. No fui a molestar a nadie para que me ayudara. Pienso que la llama se encendió con un artículo del periodista Oscar Sánchez en el periódico Granma, donde dijo que Víctor Mesa era un hombre polémico, pero necesario. »

¿A qué se debió que cambiara de opinión sobre lo de tomarse un descanso?

«A la ausencia de Javier Méndez. Cuando supe que él no seguiría debido al problema de salud de su hija, pensé que podía aspirar a la plaza, y junto a mi esposa decidimos que era una gran oportunidad y que podíamos tirarnos en la cola a ver qué pasaba. Si me ponían bien, y si no, también.»

«Dije que no dirigía tras aquel 15 de enero, pero la realidad es que no podía hacerlo ya más en Matanzas, estuve cinco años, creo que hice el trabajo y otros lo continuarán».

¿Objetivos?

«Que el equipo avance, que gane los juegos, recuperar a Industriales y llenar el estadio.»

¿Resultados?

«El resultado es el que habla y yo trabajo para eso. Hice dos compromisos fundamentales: llenar el estadio y clasificar, y espero cumplirlos sin descartar la posibilidad de ganar el campeonato. »

¿Quiénes llenarían el estadio él o los jugadores?

«Los jugadores. Con lo que logremos nosotros que ellos realicen en el terreno. Si quieres un equipo que funcione no te busques un mánager que sepa mucho de pelota, sino que consiga que los peloteros hagan lo que él dice».

¿Se acabaron los segundos lugares?

«Industriales es un equipo más hecho que el de Matanzas. A lo mejor se gana el campeonato; a lo mejor se repite la historia y nos quedamos a las puertas de lograrlo. Yo no vengo con la idea de ganar arrolladoramente, sino de hacer un buen trabajo y clasificar a la postemporada. Y si llega la victoria, mejor.»

¿Cuánto pesará en Industriales la presión del director que más juegos de pelota ha ganado en los últimos años, pero que no ha alcanzado un título en Series Nacionales?

«Rebasaremos esa presión, vamos a buscar el título, no hay otra»

¿Son más difíciles de controlar los jugadores de industriales?

«Eso lo han hecho creer dos o tres personas. Posiblemente sea más fácil que en Villa Clara y Matanzas. Con el apoyo que tenemos, la exigencia que habrá y la fuerza que tengo para tomar decisiones propias, creo que se hará fácil. ¿Cuándo se te hace difícil? Cuando no puedes tomar decisiones sin consultarlas. A mí me gusta conversar con los atletas e involucrar a sus familias. Lo que queremos es que se hagan las cosas correctamente. Tuve un mentor que era más recio que yo, que fue Servio Borges, y nunca tuve un problema con él porque hacía lo que me decía y eso me hizo ser mejor. ¿Qué hemos logrado en un solo día de trabajo? Que se entre y se salga corriendo del terreno. Cuando los peloteros lleven una semana haciendo eso, no habrá ni que hablar con ellos».

¿Captaciones?

«Necesito un bateador como Samón, un cerrador como Alexander y un relevista como Yosvany. Varios peloteros me han propuesto venir conmigo para acá y he tenido que rechazarlos. Creo que con esos tres jugadores redondeo el equipo. No quiero atentar contra el desarrollo de los peloteros de La Habana, pero ellos nos hacen falta.»

¿No temes fallar?

«No. La Habana tiene una afición que conoce de béisbol y sabe hasta dónde llega un equipo. Esa es una tranquilidad que tengo. Aquí la gente sabe cuándo se juega bien o mal. Lo único que me preocupa es llenar el estadio y clasificar. La afición de aquí entiende cuando se muere batallando en el terreno.»

«Me gustan los riesgos, este es el más grande que he tenido, y el equipo más fuerte de los que he asumido.»

Sobre El observador 71 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

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