Las letras que le sobran al Vanguardia

Hoy dedicaremos nuestro espacio a comentar sobre las malas pasadas que nos juegan nuestro cerebro y el teclado de la computadora. La ciencia ha explicado que no leemos letra a letra, sino que reconocemos la palabra como una imagen. Esta cualidad a veces nos pone en aprietos pues letras de más o de menos aparecen en textos oficiales, como le sucedió a la última edición del periódico Vanguardia.

Letras que van y vienen

Tengo que confesar que nuestro fiel seguidor y colaborador del blog, Delvis Toledo de la Cruz fue quien con solo una mirada descubrió estos deslices. Al hojear la edición impresa del mencionado sitio de prensa advirtió que sobraban consonantes.

Parece increíble pero los editores pifiaron en par de ocasiones: la primera en la página número 5 y la segunda en la contraportada o página 8. Un reflexivo artículo sobre una posible ley de cuidado animal se vio empañado por la aparición de una curiosa parejas de ¨w¨.

El grupo de autores del trabajo se hizo acompañar por cortesía del editor de estas consonantes como si alguno de ellos fuera una página web. Entre Enrique Moreno Gimeránez e Idalia Vázquez Zerquera mediaron, más allá de la cotidiana coma, las susodichas ¨w¨.

En otro caso nos parece más grave: en la última página se reconocía el trabajo de un grupo de productores de alimentos del municipio Quemado de Güines. Tal importante labor fue ¨premiada¨ con un cambio de gentilicio, pues según versa el titular eran quemandenses. Sí, con una ene de más.

Para colmo de contradicción, en el cuerpo de la noticia, aparece correctamente escrito: quemadenses, pues los productores y la UEB no son de Quemando, aunque quemando si estaban los editores. ¡Contra, estaba en el titular! Lo que sucede es que el Word no lo rectifica porque lo entiende como una forma no personal del verbo.

¿y en la web?

Intentando mejorar la imagen, busqué (12 de octubre) las dos noticias en la versión digital, y me llevé otra sorpresa. La pareja de ¨w¨ ya no estaba, por suerte, entre los autores del trabajo ¨Desprotegidos¨ pero los productores de Quemado siguieron de fiesta en ¨Quemando¨.

Lamentables descuidos como estos empañan la labor de un grupo de personas que intentan plasmar la realidad de la provincia villareña. Más allá de explicaciones sobre la concentración, las palabras como imágenes, o la cercanía de las letras de un tecleado, queda el sinsabor del descuido de varios.

Quizás la premura por entregar a tiempo al poligráfico melló la calidad de esta edición, al mejor escribiente se le va un borrón, me comentan algunos, pero ¿y en la edición digital, fácilmente cambiable? No hay escusas.

Ojalá que la próxima vez que traigamos un artículo del Vanguardia sea por su poder de transformar la realidad y no por las letras que le sobran.

Sobre El observador 113 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

1 Comentario

  1. Me parece muy oportuno que se le haya dedicado este artículo al trabajo de corrección del Vanguardia: tenemos que cuidar muchísimo este aspecto, sobre todo los que trabajamos en los medios de comunicación.
    Recordemos que, antes de salir impresos todos los semanarios provinciales, estos deben haber pasado por delante de muchos ojos, entre ellos, los del propio director. Así pues, parece inaceptabe que un error de este tipo aparezca en un titular.

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