La alocución de José Antonio Echeverría: algunas aclaraciones necesarias

Todos hemos escuchado alguna vez las emocionantes palabras del líder estudiantil José Antonio Echeverría en su alocución al pueblo de Cuba, momentos antes de que fuera asesinado muy cerca de la Universidad de La Habana:

«¡Pueblo de Cuba! En estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuentas y somos nosotros, el Directorio Revolucionario, los que en nombre de la Revolución Cubana hemos dado el tiro de gracia a este régimen de oprobio.

«Cubanos que me escuchan: Acaba de ser eliminado…».

La transmisión se interrumpió y ha quedado para la historia como un hecho que nos enorgullece a todos, pero varias preguntas rodean este suceso. A 60 años de la muerte del líder indagamos sobre algunas particularidades que en ocasiones han sido tergiversadas y que se repiten erróneamente con mucha frecuencia.

¿Eligió José Antonio ir a Radio Reloj?

Su primer deseo fue ir a Palacio junto a sus compañeros en la misión más arriesgada pero lo convencieron de lo contrario. El asalto a la emisora era parte de un plan muy bien orquestado para el cual se contaba con el apoyo popular para obtener la victoria definitiva. José Antonio era la figura, dentro de todo el movimiento, más conocida por el pueblo cubano y su voz era muy familiar en los jóvenes, por lo que sin dudas era la pieza clave para convocar a las masas hacia la Universidad de La Habana.

¿Por qué terminó la grabación?

Cronistas del suceso apuntaron durante varios años que la transmisión había sido interrumpida por un relay del micrófono que se disparaba ante sonidos muy fuertes, pero después se comprobó que los equipos de CMQ eran modernos y que realmente la transmisión fue cortada desde la estación de Televilla en Arroyo Arenas por un operador. Los asaltantes colocaron una guardia en el control master de la estación —contó en una ocasión Julio García Olivera—, pero no se acordaron de la retransmisora Si se hubiera mandado cinco hombres allí se hubiera garantizado la transmisión completa

¿Pudo José Antonio terminar sus palabras?

Muchos piensan que José Antonio terminó de leer su alocución ya sin señal, pero eso no es cierto, según Héctor Soto, uno de los locutores de Radio Reloj, cuya voz se escucha en la grabación, Fructuoso Rodríguez le comentó al líder: Gordo, esta gente te sacaron del aire. José Antonio se puso furioso por el contratiempo y todos abandonaron el local mientras cantaban el Himno Nacional.

¿Respondió alguien al llamado del Directorio Revolucionario?

A pesar de que la alocución fue interrumpida pues la emisora salió del aire durante varios minutos y del cerco que colocó la policía en las proximidades de la Universidad de La Habana, un mecánico logró evadir a los policías y se presentó dispuesto a tomar las armas que el Directorio tenía a disposición de los que llegaran como parte del plan.

Finalmente ¿Quién hizo la grabación?

De la grabación nada se supo hasta el año 1963 pues nadie la planeó, es fruto de una suma de hechos aislados.

En 1976 la periodista de Juventud Rebelde, Josefina Ortega, despejó algunas incógnitas pero sobre este particular aunque dejó abierta otras posibilidades, en aquel entonces consideró que la transmisión fue hecha por una empresa publicitaria que grababa los programas para chequear si radiaban sus anuncios

En una entrevista que hiciera el periodista Luis Hernández de la revista Bohemia en 1981 a uno de los locutores este aclaró que alguien estaba reparando una grabadora y decidió probarla sintonizando la emisora, cuando se oía la voz de José Antonio, la hija de esa persona sufrió un accidente y el equipo se mantuvo grabando sin la supervisión de nadie.

Sea cual sea la verdadera causa lo cierto es que en los primeros días de marzo de 1963, el escritor de humorismo del dedeté, Blas Rodríguez Segura (Blasito), combatiente clandestino que trabajaba en el Departamento de Divulgación del Ministerio de la Construcción le había indicado a otro compañero, Jesús García Saavedra, que escuchara unas cintas para utilizar las mejores en el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos, que en unos días tendría lugar en La Habana.

A García Saavedra le había llamado la atención una grabación distorsionada en la que se podía escuchar el reporte de Radio Reloj sobre el ataque a Palacio y las que parecían ser las palabras de José Antonio. La cinta se puso a consideración de Faure Chomón, entonces ministro de Comunicaciones, quien la escuchó junto a otros combatientes. Se puso la cinta y uno de ellos, al ver que la voz de José Antonio se oía muy rápido y distorsionada, le puso un dedo para reducir la velocidad. Todos quedaron conmocionados al volver a escuchar la voz del líder estudiantil.

Un esmerado trabajo de técnicos de la radio permitió que la grabación se escuche tal como se transmite cada año.

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Sobre El observador 71 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

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