¿Estudiar en la Universidad o vas para la “escuela”?

Es muy común escuchar a los universitarios de hoy, y en especial a los de nuevo ingreso, referirse a la Universidad como la “escuela”. Tal conducta lingüística pudiera parecer inofensiva si solo nos quedamos con la tesis de que lo dicen por hábito o por manía heredada del “pre”; pero la realidad de sus acciones nos muestra lo peligroso de confundir estas nociones.

El profesor universitario Rafael Plá León, Doctor en Ciencias Filosóficas y profesor de la Universidad Central de Las Villas, nos aporta sus consideraciones sobre este tema, al cual le ha dedicado más de un pensamiento:

¿Es la Universidad, la escuela?

La Universidad guarda, es innegable, fuerte similitud con la escuela. Allí también está la “sociedad”; allí también hay profesores para enseñar; allí predomina la actividad docente, como en la escuela. Y los jóvenes, en su vocabulario mismo, la llaman “escuela”.

 Pero hay diferencias sustanciales entre la Universidad y la escuela (…) La diferencia es tan sustancial, que puede afirmarse que la Universidad es lo contrario de la escuela. Sus metas son otras y las formas de enfrentarla tienen que distinguirse bien de las formas escolares

¿En qué radican estas diferencias?

Lo primero es el sentido mismo de la Universidad: la Universidad está no solo y no tanto para difundir conocimiento, sino para producirlo. A la Universidad se debe entrar con claro propósito de formarse para la ciencia o la tecnología. La misión de un universitario es brindar su saber de forma creativa; un universitario tiene la obligación de pensar

No es que la escuela no deba enseñar a pensar, pero la Universidad tiene esa tarea como prioridad absoluta; la escuela pudiera conformarse con que sus egresados dominen el conocimiento hasta hoy producido para resolver problemas de la producción y los servicios.

La Universidad pretende ir más allá; pretende no conformarse con la habitual tecnología y crear una nueva y más eficiente. Para ello se precisa de una habilidad especialmente entrenada en la imaginación de relaciones que la vista no alcanza a ofrecer.

¿Qué significa subir la escalinata?

El salto hacia la Universidad es un cambio de vida… ¿Qué más cambiar?

No se concibe un estudiante universitario estudiando de memoria la materia para aprobar un examen (que la mayoría de las veces se realiza de forma escrita, más propia de la enseñanza pre-universitaria).  ¿Conoces alguno por ahí?

El estudiante, más que para el examen del curso, debe prepararse para el examen de la vida. Por eso, su método de estudio debe llevar a asimilar el conocimiento, a almacenarlo no en su memoria simplemente, sino en su sangre misma. Para que esté ahí a la mano, para cuando lo necesite en la vida, para cuando los problemas reales lo acosen y las circunstancias no se parezcan en nada a los “ejemplos” que brindaba el profesor en el aula.

He visto estudiantes estudiar por “guías” preparadas por otros estudiantes que antes que él han pasado por las mismas asignaturas. Pierden el tiempo; y la nota más segura que tienen es la de “desaprobado”, aunque logren burlar la orientación del profesor y alcanzar una nota aceptable en el examen.

¿Época de (r)evolucionar? 

El estudiante universitario debe saber lo que quiere, debe tener un proyecto propio de vida, que sea como el acicate para avanzar hacia metas más altas, que no anquilosen la vida ni envuelvan en el hastío el mundo cotidiano. Para eso, el universitario debe autoconcebirse –y pretenderse- como un individuo universal (la palabra misma lo dice).

Cuando digo “individuo universal”, pienso en alguien a quien no le resulten ajenos los procederes de ser humano alguno. Un espíritu abierto a toda la experiencia humana recogida por siglos.

Un individuo universal, puesto ante circunstancias adversas, sabe cambiar para bien esas circunstancias y llevar adelante la vida. También sus decisiones no se ajustarán únicamente a egoístas intereses personales. La universalidad forma vocación  de identificación social y las decisiones empiezan a tomarse sin ignorar los procesos sociales en que se desarrolla la vida del individuo.

¿Qué significa ser universitario en Cuba?

Al creer que siguen viniendo a la “escuela” y no a la Universidad ¿Se puede hablar de independencia del individuo?

Nada de lo anterior es posible de lograr si vemos en la Universidad una simple extensión de la escuela; si no transformamos nuestros pobres hábitos de estudio, si no nos involucramos en la infinidad de facetas políticas, laborales, culturales, deportivas, científicas que nos ofrece la vida universitaria, si reproducimos en ella los hábitos domésticos que llevan a plantearse una vida casera de cocinas y telenovelas estudiando una profesión que se sobrentiende les empuja a la calle, al mundo, a la infinitud de formas que tiene la vida en sociedad.

En tiempos donde nuestros estudiantes jamás han estado becados, que desconocen que los buenos amigos que se hacen en una escuela, siempre serán mejores que los de Facebook; es necesario comprender que estudiar en la Universidad no es ir a la “escuela” a “comerse la merienda”, a esperar que todo (o al menos lo que nos hace falta) caiga del cielo o a donde no vamos si hay frío o el día está nublado; sino todo lo contrario: estudiar en la Universidad es transformarme, crecer, asumir retos y responsabilidades como nunca antes hemos hecho.

Con información de Debatiendo

Sobre El observador 71 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

1 Comentario

  1. Saludos Luis Ramón, te invito a visitar las publicaciones que he puesto en el blog y que me ayudes con su propaganda, no tengo mucha experiencia en esto de estar publicando cosas y quiero que se conosca lo que hago. Soy cubano, pinareño, mantuano, guajiro y ademas, cuadro de mi municipio. Búsca en el blog Energia Pura, si no habre, escribeme a dmepmant@enet.cu.

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