El último discurso de Camilo Cienfuegos (versión completa)

El lunes 26 de octubre de 1959 frente al Palacio Presidencial se congregaron un millón y medio de personas como parte de la convocatoria en contra de la agresión extranjera, en defensa de la soberanía nacional y en apoyo al gobierno revolucionario.

A las 4:00 pm comenzó el acto de reafirmación donde hicieron uso de la palabra: Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Dorticós, Rolando Cubela, Raúl Castro, Juan Almeida Bosque y especialmente Camilo Cienfuegos.

Este sería la última vez que se dirigiría al pueblo de Cuba, tras su fatídica desaparición dos días después.

Como homenaje póstumo, publicamos el discurso íntegro pronunciado por Camilo y reseñado por el periódico Hoy en su edición de la mañana el día 27 de octubre. Hemos respetado la ortografía, el diseño y los comentarios originales.

Pueblo de Cuba:

Como la Sierra Maestra es hoy la vergüenza la dignidad y el valor del pueblo de Cuba en esta monstruosa concentración frente a este Palacio, hoy revolucionario, del pueblo de Cuba. (Ovación)

El Pico invencible del Turquino es hoy y será siempre el apoyo de este pueblo cubano a la revolución que se hizo para este pueblo cubano (aplausos).

Se demuestra esta tarde que no importan las traiciones arteras que puedan hacer a este pueblo y a esta revolución; que no importa que vengan aviones mercenarios tripulados por criminales de guerra y amparados por intereses poderosos del gobierno norteamericano, porque aquí (larga ovación) porque aquí hay un pueblo que no se deja confundir por los traidores, que hay un pueblo que no le teme a la aviación mercenaria, como no le temieron las tropas rebeldes cuando avanzaban a la ofensiva, a los aviones de la dictadura… (ovación).

Así recordaba Ernesto Guevara a Camilo Cienfuegos

Porque este acto monstruoso confirma la fe inquebrantable del pueblo cubano en este gobierno, porque sabemos que este pueblo cubano no se dejará confundir por las campañas hechas por los enemigos de la revolución; porque el pueblo de Cuba sabe que por cada traidor que surja, se harán nuevas leyes revolucionarias en favor del pueblo (ovación), porque el pueblo cubano sabe que por cada traidor que surja, habrá mil soldados rebeldes que estén dispuestos a morir defendiendo la libertad y la soberanía que conquistó este pueblo.

Porque vemos los carteles y oímos las voces de este pueblo valiente que dice: “¡Adelante, Fidel, que Cuba está contigo!”. (gran ovación)

Y hoy el Ejército Rebelde, los hombres que cayeron en las montañas, los hombres que no se venden a intereses, que no se atemorizan le dicen: ¡adelante, Fidel! (estruendosos aplausos) ¡el Ejército Rebelde está contigo!

Esta manifestación de pueblo, estos obreros, estos campesinos, estos estudiantes que hoy vienen a este Palacio, nos dan las energías suficientes para seguir con la Reforma Agraria, y no se detendrá ante nada ni nadie. Porque hoy se demuestra que lo mismo que supieron (morir) vente mil cubanos por lograr esta libertad y esta soberanía, hay un pueblo entero dispuesto a morir si es necesario por no vivir de rodillas. (gran ovación)

10 instantáneas poco conocidas de Camilo (+Descarga)

Porque para detener esta revolución cubanísima, tiene que morir un pueblo entero y si eso llegara a pasar, serían una realidad los versos de Bonifacio Byrne:

“Si deshecha en menudos pedazos

se llega a ver mi bandera algún día, /

nuestros muertos, alzando los brazos,

la sabrán defender todavía…”.

(estruendosos aplausos)

No importan todos los traidores, que no importan todos los enemigos de la revolución; que no importar os intereses que traten de confundir a un pueblo que no se va a dejar confundir, porque este pueblo cubano sabe que por esta revolución murieron veinte ml cubano para terminar con los abusos, para terminar con el hambre, para terminar con la agonía que vivió a República de Cuba por más de cincuenta años (ovación)

Y que no piensen los enemigos de la revolución que nos vamos a detener, que no piensen los enemigos de la revolución que este pueblo se va a detener, que no piensen los que envían aviones, que no piensen aquellos que tripulan los aviones que vamos a ponernos de rodillas y que vamos a inclinar nuestra frente (gritos ensordecedores)

De rodillas nos pondremos una vez, y una vez, inclinaremos nuestras frentes… y será el día que lleguemos a la tierra cubana que guarda veinte mil cubanos, para decirles: “¡Hermanos, la Revolución está hecha, vuestra sangre no salió en vano!”.

Sobre El observador 113 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

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