El otro Yumurí (I)

Normalmente cuando hablamos o nos referimos al vocablo “yumurí” (en el ámbito geográfico), al menos en nuestro país, pensamos enseguida en la provincia de Matanzas y su hermoso Valle del Yumurí. Sin embargo, en otras zonas de la isla existen diversas localidades que poseen este mismo topónimo. Uno de ellos, es otro ejemplo de excepcional belleza natural, pero en este caso perteneciente a la zona oriental de Cuba.

Antes de comenzar nuestro último periplo por la costa norte de Oriente, ninguno de los Mochileros conocía sobre la existencia del Abra o Cañón del Yumurí en la provincia de Guantánamo. Por eso, la sorpresa fue mucho mayor cuando llegamos (8:35 am del 8 de agosto), a la comunidad llamada Boca de Yumurí del municipio Baracoa.

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La luz intensa de la mañana y una niebla tenue nos indicaba que durante el día no iba a faltar el sol en ningún momento; clima ideal para realizar nuestra acampada en aquel lugar sin temor a un aguacero o tormenta eléctrica. Y así fue; el tiempo se comportó de maravillas.

Habíamos llegado al río Yumurí baracoense; corriente de agua que separa las Cuchillas (montañas escarpadas que tienen dicha forma) de Baracoa, de las terrazas (montañas con declives que presentan una superficie horizontal) del municipio de Maisí. Tal separación ha creado uno de los elementos paisajísticos naturales más hermosos del país.

Por desgracia, bastante menos conocido que su homólogo de Matanzas, quizás por la lejanía del lugar o sencillamente por encontrarse diametralmente opuesto a los sitios “mediatizados” de las provincias más occidentales (Viñales, Soroa, el Nicho, etc.)

No obstante, la naturaleza del lugar es grandiosa. El río fue el principal protagonista en la formación del cañón que lleva su nombre: una abertura natural anchísima que penetra desde su desembocadura hacia el interior, aproximadamente entre 4 y 7 kilómetros de bosques tupidos.

La impresionante vista se torna aún más emocionante cuando te adentras en el cañón mediante los pequeños botes que posee la Reserva. ¡Sí, porque el sitio es un Área Protegida administrada por la UEB Flora y Fauna!

Nuestro grupo de Mochileros (que varía casi siempre su cantidad de individuos durante cada viaje) no malgastó el tiempo: enseguida entablamos amistad con el administrador y con otros trabajadores del lugar; la gran mayoría boteros (oficio este, “primo” del que se practica en las ciudades, pero mucho más barato) y pescadores de la comunidad. Como parte de su trabajo cotidiano, el compañero que nos atendió hizo una breve narración de la historia del sitio y su significación paisajística tanto para la provincia de Guantánamo como para la naturaleza cubana en general.

La primera información que nos llamó la atención fue el hecho de estar en el cañón de mayor biodiversidad y endemismo del país. Razón de peso que nos obligó a respetar de manera estricta las normas de conducta dentro del área.

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Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

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