El libro en La cabaña: ¿feria o carnaval?

En este febrero me aventuré a visitar por segunda vez la Feria Internacional del Libro (FIL) de La Habana, intentando borrar una impresión negativa, aparecida los días finales de la edición de 2014.

A La Cabaña fui en busca de nuevos textos y viejas amistades, mas el panorama se mostró igualito: muchas personas haciendo de todo menos comprar libros. La Feria, dedicada esta vez al amigo de todos Eusebio Leal, donde el stand de Boloña se encargó de reunir buena parte de su obra con un diseño y precios bastante consecuentes con la calidad de sus impresos, volvió a suspender la prueba.

¿Hubo algo de diferente en esta FIL? Veamos esta tabla resumen, elaborada a partir de informaciones aportadas por el sitio Cubadebate y las versiones digital e impresa de Granma.

Feria y año

País invitado Dedicado a: Cant. títulos Novedades
Edición XX, 2011 Culturas de los pueblos del Alba

Jaime Sarusky y

Fernando Martínez Heredia

6 millones 2400
Edición XXI, 2012 Culturas del Caribe

Zoila Lapique

y Ambrosio Fornet

4,5 millones 850
Edición XXII, 2013 Angola

Pedro Pablo Rodríguez

y Daniel Chavarría

4 millones 1000
Edición XXIII, 2014 Ecuador

Nersys Felipe y

Rolando Rodríguez

2 millones 700
Edición XXIV, 2015 India

Olga Portuondo Zúñiga

y Leonardo Acosta

2 millones (propuesta 3 millones 300 mil) 850
Edición XXV, 2016 Uruguay

Rogelio Martínez Furé

y Lina de Feria

4 millones 912
Edición XXVI, 2017 Canadá Armando Hart Dávalos 4 millones 700
Edición XXVII, 2018 China Eusebio Leal Spengler 4 millones 600

Promedios

3,8  millones

1000 

A grandes rasgos esta Feria mantuvo el promedio en la historia más reciente en cuanto a la cantidad de novedades editoriales (aunque sabemos que nos encontramos muchos textos «olvidados» que salen a luz en cada feria) pero en el número de novedades puestos a disposición del público lector mantiene una tendencia al decrecimiento.

Los 10 títulos que querrás comprar en esta feria del libro (+portadas)

Más allá de las visiones idílicas, muchos medios nacionales destacaron la «vulgarización» que sufre este evento: bocinas ambulantes que ensordecen, mucho fashion y poca lectura, mares de personas en busca de mochilas, bolígrafos fosforescentes, pegatinas y pizarras a 8 CUC, se agolpan, apretujan y luchan, frente a los ojos atónitos de los que se aventura a deambular por las espaciosas salas de la literatura nacional. En resumen, una feria a la romana: pan y circo.

La Feria Internacional del Libro en su tradicional sede del complejo histórico Morro-Cabaña, deja mucho que desear en cuanto a evento literario y comercial nos referimos. Si interpretamos la siguiente tabla donde se muestran cifras de la cantidad de visitantes durante los diez días que dura la FIL, la cantidad de libros vendidos y el promedio de libros por lector, nos venceremos:

Feria y año

Visitantes a

La Cabaña

Libros vendidos

Promedio

libro/lector

Edición XX, 2011 360 000 700 000 1,94
Edición XXI, 2012 270 000 600 000 2,22
Edición XXII, 2013 320 000 *
Edición XXIII, 2014 387 000 *
Edición XXIV, 2015 313 000 428 000 1,36
Edición XXV, 2016 345 000 235 000 0,68
Edición XXVI, 2017 416 000 301 000 0,72
Edición XXVII, 2018 445 000 353 000 0,79
Totales 2 149 000 2 746 000 1,27
Fuente: Elaboración propia basada en datos oficiales publicados por Cubadebate y el periódico Granma en sus ediciones impresas y digital.

No hay que ser un gran estadístico o matemático, para percatarse que a La Cabaña se va a muchas cosas: a comer, jugar, pasear y en último de los casos a disfrutar del programa cultural y literario.

Como promedio se necesita la asistencia de al menos 2 personas para que se venda un libro sea cual sea su precio, tamaño, temática o autor. La Feria habanera ha ido mutando pues en 2011 y 2012 se rondaba los dos libros como promedio por visitante, pero desde el 2016 está por debajo de un libro por persona.  ¿Cuál es la explicación?

Sin dudas, las personas leen menos, pues se ha crecido en números de visitantes (en 2018 se estuvo cerca del medio millón y excepto en 2015 en las demás ediciones se crece con respecto al año anterior) pero es inestable el número de ventas, las cuales lejos de crecer se mantienen o disminuye. Los 600 mil o 700 mil libros vendidos al inicio de esta década parecen sacados de la Ciencia Ficción.

Pronto comenzará la etapa «nacional» de la Feria del Libro con la presencia de Leal Spengler en todos los territorios, y esa historia en las provincias, donde todo funciona diferente que en la capital, como dice Pánfilo, esa es otra historia.

* Lamentablemente no se ha podido acceder a los datos correspondientes a las ventas de los años 2013 y 2014.
Sobre El observador 112 Artículos
Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

1 Comentario

  1. Así mismo es: hasta el más mediocre estadista se percata que las cosas no andan nada bien con la Feria del Libro en Cuba, teniendo en cuenta estas cifras.
    En definitiva, es una feria literaria, donde, si bien aleatoriamente el corretaje y la diversión de los niños, las colas, la comida y la música pueden estar presentes, no deberían ser el epicentro de este acontecimiento y de lo que más se habla cuando concluye.
    Ambos, el Observador y yo fuimos partícipes en esta edición 27, y aunque a mí en lo personal me satisfizo (pues cumplimos con nuestro plan de compras y nos rodeamos de personalidades literarias), no dejó de asombrarme la “fachada” de la Feria; colmada de personas sentadas en el suelo entre millones de papeles, vasos plásticos y comida grasienta.
    Este aspecto me sorprendió bastante (no es lo mismo verlo en un televisor que apreciarlo en vivo y en directo), pero a la vez reafirmó una idea que hacía algunos años tenía en mente: los habaneros se han acostumbrado con el pasar de los años, a convivir con la mugre y la inmundicia sin parecerles raro o sencillamente, perjudicial.

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