Consejo Nacional de la FEU: 46 años con el mismo espíritu

El estudiante es algo más que un universitario: es un ciudadano y un miembro de la sociedad. Es nulo lo que se aprende en los libros si no se realiza en los hechos.

JULIO ANTONIO MELLA

Guiados por el pensamiento y acción del joven Julio Antonio Mella y en ocasión de celebrarse el centenario del fusilamiento de los 8 estudiantes de Medicina, los dirigentes estudiantiles de las universidades cubanas celebraron el Primer Consejo Nacional de la FEU de Cuba, los días 22 y 23 de mayo de 1971.

A 46 años de ese extraordinario evento, que sesionó en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, escenario eterno de las luchas universitarias, una mirada a lo acordado allí, nos revela cuan vigente se mantiene ese espíritu comprometido y renovador en la universidad cubana actual.

En representación del sentir de los estudiantes cubanos, los participantes proclamaron que «nuestras universidades son, en primera instancia, forja de revolucionarios, que nos educamos para servir a nuestro pueblo adquiriendo un alto nivel científico técnico», y para no dejarse vencer por el «docentismo» apuntaron que «la conducta social es la asignatura más importante que todo estudiante está en la obligación de aprobar».

Varios acuerdos fijaron la necesidad de «desarrollar, entre el estudiantado, un fuerte movimiento cultural, con el criterio de una amplia participación de masas». Este movimiento debía de estar vinculado estrechamente a las raíces de nuestra nacionalidad, recogiendo y asimilando las legítimas expresiones de los demás pueblos del mundo.

Las tareas de impacto parecen un fenómeno actual, pero ya en esta primera reunión se ratificó la disposición de «combinar la formación profesional con la ayuda del Mined, sirviendo como profesores en aquellas aulas de secundaria, preuniversitarios o de cualquier nivel que requiera de nuestros servicios» y de impulsar «los planes de Orientación Vocacional, dirigidos hacia las carreras fundamentales para el desarrollo del país, con nuestra participación activa y decidida».

De igual forma se mostraron «radicalmente en contra» de la autosuficiencia, la ausencia de espíritu crítico, el hipercriticismo, el intelectualismo desviado de la realidad, el elitismo, la inmodestia y la falta de sencillez; cualidades toda ajenas a un verdadero revolucionario.

En consecuencia con la actitud de concebir «la formación profesional del estudiante unida a una alta preparación y dominio de las técnicas militares que permita defender la Revolución», respaldaron la propuesta de incluir «la preparación militar en los planes de estudios como una asignatura más».

Con el afán de estimular «la investigación como parte integrante nuestra formación como profesionales» y de impulsar «la práctica del deporte y la educación física entre los estudiantes como medio de coadyuvar a la formación del hombre nuevo» se acordó instituir los Encuentros Científicos de Estudiantes Universitarios y la celebración de Universiadas Nacionales, ambos eventos a celebrarse cada dos años.

La mirada internacional estuvo presente al mantener el objetivo de las diferentes federaciones, de formar estudiantes dispuestos a ser continuadores de las tradiciones de lucha del estudiantado cubano, solidarios con los movimientos de liberación nacional, fraternos con los que «luchan contra el colonialismo, el imperialismo, la discriminación y las injusticias en cualquier parte del mundo».

Culminó la declaración reafirmando la necesidad de educarse en los ejemplos de los líderes «del Moncada y del Granma, de la Sierra y el llano, Playa Girón y el Flora; en su disposición y dignidad en la Crisis de Octubre; en su ejemplo en el trabajo, el estudio diario y la investigación». Con especial énfasis se proyectaron seguir el ejemplo del Che como intelectual, constructor, guerrillero y arquetipo de revolucionario; y de la «legión de héroes y mártires universitarios» para «hacer de cada Universidad un baluarte invencible de la Revolución».

Próximamente, cuando en el mes de junio se celebre una nueva sesión del Consejo Nacional de la FEU, los representantes de los universitarios cubanos debatirán los nuevos retos que enfrenta la federación y fijarán posturas bajo el mismo espíritu con que lo hicieron nuestros padres y abuelos en 1971.

El Observador publicará íntegramente la declaración de los participantes en este evento, como parte del 95 aniversario de fundación de la FEU.

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Luis Ramón Campo Yumar Licenciado en Letras en la Universidad Central de Las Villas. Espirituano de nacimiento, villaclareño por adopción. Cubano 100%

1 Comentario

  1. Desde el sitio universitario «Debatiendo» de la UCLV, donde fue publicado este artículo nos llegó este comentario:
    Ratifico la idea de que la universidad es un bastión de la revolución y en particular los que estudian carreras pedagógicas tienen el reto de transmitir ante todo, la ideología que defendemos. (lialba / mayo 25, 2017 )

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